Análisis a los combinaciones toreras de Sanfermines 2016

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Como suele ocurrir con la Comisión taurina de la Casa de Misericordia lo mejor es esperar a que el día llegue y ver in situ las combinaciones toreras que desde la Meca se nos propone a todos los informadores para hacerlos llegar al público en general. Las quinielas o lo que nos cuentan toreros y apoderados saltan por los aires cuando llega la hora de la verdad, porque al final, se meten un sprint para cerrar y cuadrar el evento. Sobretodo la caja.

Allí estábamos a las 11 de la mañana, con una puntualidad taurina que ha sorprendido a propios y extraños. Todos en la sala de juntas de la señorial casa asilar. Y como la máxima reza, la plaza estaba abarrotá y la expectación era más que lo siguiente. Y la primera gran sorpresa ha sido ver salir al diestro Dávila Miura flanqueado por el presidente y vicepresidente de la comisión. Ya tengo escrito en la revista de Sanfermines que se encuentra en imprenta, que la casa de Zahariche cumple 50 años en la Feria del Toro, es decir, desde 1959, que antes ya había estado 10. Y así ha comenzado el interlocutor y presidente, Sr. José María Marco, hablando de su presencia por tal motivo. Pero un guiño de Eduardo a mi persona, en la esquina de mesa, y ¡tate! Le miró con cara de asombro.

Quiero empezar con la grata sorpresa de su inclusión en la corrida del 50 aniversario, aunque ha sido leída, como corresponde a su día, en último lugar, porque Eduardo es un hombre cabal, aficionado hasta la médula, que en sus ocho tardes en Pamplona siempre ha sido lo que es, un matador honrado, y al que aprecio mucho. Está fino y fuerte. Para debutar. Y ha contado cómo ya el pasado San Fermín comenzó la conversación sobre este 14 de julio, después de que el año pasado volvió para torear en Sevilla la 75 corrida de Miura en la Feria de Abril. Con permiso de su mujer, que eso es mucho, y cómo en silencio ha ido entrenando con su poderdante Pepe Moral, además de estar en continuo campo y adiestramiento porque es director de los programas de aficionados prácticos. ¡Toda una sorpresa y una gran alegría de ver a esta buena persona en tal día! ¡Muy emotivo! Y con un cartel que hubiera sido aún mejor si a Rafaelillo y a Dávila Miura le acompañara Javier Castaño. Una terrible ausencia la de Castaño después de todo lo que ha pasado, lo emotivo de su presencia en Sevilla y Madrid. No estamos a la altura en esta ausencia. ¡Ya! ¿Y dónde ponemos a Escribano? ¿No se lo merece el rubiales? Pues en su clónico toreo, de irse siempre a portagayola y realizar los tres mismos pares y ejecutar la misma faena, el salao sevillano podría caer en otra tarde. Que por posibles tiene muchas.

De la novillada, lo único que puedo decir es que viene fuerte en trapío, aunque espero que esté muy por encima de lo que lleva El Parralejo este año. Y si viene fuerte, y se le ocurre empujar, ya veremos cómo lo solucionan los tres críos. Javier Marín, el cirbonero, tiene su asignatura en la suerte suprema, aunque la oreja de Madrid le tiene que dar alas.  Adame parece el más asentado. Y Younes tiene ambiente, pero está muy nuevo. Veremos, porque la novillada es para eso. Para ver.

Los rejones son todo un lujo para el día del chupinazo. Hermoso de Mendoza y Roberto Armendáriz eran los fijos. Pero la Meca ha hecho un esfuerzo y es loable la inclusión del mejor rejoneador del año en España con los nuestros. Lleva un temporadón Leonardo Hernández, viendo que nadie le tose mientras el dios del toreo a caballo sigue por las Américas. Este sábado regresa el de Estella, y veremos su medida en Madrid. El día, de blanco, plaza llena, jolgorio con los caballos, y a ver si la peña va aprendiendo un poco y sabe diferenciar las astracanas del saber inmenso y puro. Los dos últimos años no se han enterado mucho de ello. Y es que el personal parece que siempre quiere novedades.

Antes de empezar el día de inicio de feria del Toro, vamos el famoso 7 de julio San Fermín, dejar claro que esto es un artículo de opinión. Y sé perfectamente que las opiniones son como los ombligos. Pero es que me quieren aquí para que la dé, y yo no lo he elegido, pero sí que tengo la suficiente responsabilidad para no darla como un chufla cualquiera. Y también comentar que esto de los carteles es como lo de la selección de fútbol, ahora que está en boga camino de la Eurocopa. Todos tenemos una diferente en la mente. Bueno, ahí no. Todos no. Yo, cada vez menos futbolero, lo que dice el señor Don Vicente Del Bosque, a quien tengo admiración y sueño con una comida con El Viti y el amigo Paco Cañamero esperándonos en tierras charras, va a misa, porque ese sí que sabe. Con todo respeto, y porque me pagan en muchos medios para decirla, y por algo será. Ahora lo hago aquí, en este gran Club, de solera, y porque soy socio y el presidente me la pide. Y por eso, porque es la mía, quería dejarlo clarito antes de que me avasalle el personal.

Ya he dicho mucho, y en líneas generales a mí no me gusta la composición de carteles. Tras el año pasado, que no rularon las cosas como fuera de esperar, aprendemos poco de las faltas, quitamos lo horrendo, pero volvemos a errores pasados, y combinamos más por nombres que por méritos, momentos de forma, criterios taúricos y seguimos en el mundo del taurineo cambiando chapas, amiguismos, tradiciones y demás, cuando realmente la plaza de Pamplona, propiedad de una entidad privada, no debe nada a nadie. Está claro que ha crecido como espécimen único e irrepetible entre grandes casas como la de Miura, con aquel enorme hombre que fue don Eduardo Miura Fernández. Y con otra gente. Pero si es única e irrepetible debe comportarse como tal. Máximo si denominamos Feria del Toro al ciclo pamplonés.

Un 7 de julio que abre ciclo oficial Fuente Ymbro. Del ganado poco más que decir que nos acostumbró mal. Que queremos los toros de Logroño o Zaragoza del año pasado. Los de Madrid del otro día que se queden en San José del Valle. Y que tiene que venir porque desde 2005 es la ganadería que mejor entiende y se mimetiza con esta feria. No hay más que ver el cartel del día. Abellán ni fu ni fa. Viene, hace sus pobres cositas, saca su oreja, o no, no estorba, abre cartel, admite lo que sea y el penúltimo día. ¡Qué más decir! Podemos pasar de él, más cuando dejamos fuera a un emotivo triunfador de Madrid. Hablo del ofrecimiento el pasado finde a David Mora de ocupar este sitio con menos dinero que lo cobrado en la Villa y Corte. Otro gran error, mayor que el de Javier Castaño, porque David estaba anunciado dos tardes el año 2014, cuando la diosa fortuna quebró el cuerpo del matador y la agónica odisea le ha dejado dos años en el dique seco. Y regresa, y no lo firman con antelación. Igual porque no se creen que haya vuelto. A lo peor queda un resquicio de resquemor porque anunció demasiado tarde en aquella feria su no comparecencia. Sea como fuere, tiene adeptos en esta ciudad. Y ya me han llamado unos cuantos flipando por su no incursión en las ” combis” del actual ciclo. Aparecerá a correr el encierro. Dormirá en el Europa. O quizás este año pase. Hagas lo que hagas, a nadie nos preguntan. Y creo que en este club, salvo los socios de la comisión, nadie sabe nada de nada.

Seguimos con el 7. Paco Ureña. Bien. Triunfó más soñadamente que nadie el pasado año porque hizo de sus enemigos una tarde de premio. En el Diario de Noticias, el maestro Polite, el crítico Manuel Sagües y un menda le dimos la mayor puntuación por separado y nos salió triunfador. Pero sólo viene a una tarde. Y claro, a elegir, tonto es si coge Escolar antes, que dirían algunos. Pues el año pasado es lo que le dio el mérito, y eso habría que dar pábulo a la meditación serena. Y cierra el chico de oro, Roca Rey. Viene a dos tardes. No tiene merecimiento alguno para ello, pero es una arriesgada apuesta, o segura que hace la comisión. No tiene nombre para los no aficionados, por tanto no va a llenar plaza por el público en general. A la afición la tiene dividida. Él aficionariado televisivo está que no jiña. El de plaza lo ve muy artificial y parecido al aburrido Castella con la muleta, y con estruendo y alaraca continua al capote como un niño Juli. Pero es novedad. Y tiene bragueta.

El regreso esperado de Cebada Gago se espera con miedo y recelo a que vaya a haber alguna anomalía. Vamos, que no vengan lo suficientemente comidos. Pero confiemos que sea una buena tarde. Eugenio de Mora, Pepe Moral y Javier Jiménez. Esta terna va a dar a aficionados, y sobretodo al público mucho de qué hablar. Sin embargo, me gusta la terna. Me gusta el poso del de Mora de Toledo. La lluvia madrileña nos impidió ver su tarde isidril, pero a sus 41 años está en su segunda juventud. Pepe es un buen torero. Diferente, que diría el amigo Villanueva, artajonés y socio de este club, que sigue con pasión al sevillano desde muy niño. Está hecho para este juego complicado con los de La Zorrera. Y Javier Jiménez, del que todo el mundo va a decir quién es. Cierto que al de Espartinas no le han puesto en Sevilla este año y que pelea y pena porque está fuera del circuito del taurineo. Sin embargo puede ser uno de los tapados. ¡Ojo! Pepín Liria, Encabo y Escorial, me dirán algunos. O Marco, que estará mejor con estos que lo que le ha tocado. Estos carteles que no quiere lidiar casi nadie abren puertas y dan “chance” a los matadores fuera del ” cambiacromos”. Apuesto a que va a ser una combinación controvertida.

Regresa Escolar Gil después del esfuerzo y lucimiento de Ureña en el 2015, y cae Francisco Marco, otra vez con ella. Y para más inri sin que le inviten siquiera a una tienta allá por Lanzahita. El año pasado le tocaron los dos toros que no corrieron y junto a Paulita pasó un calvario. Pero este buen señor no puede elegir, y claro quiere seguir en la lid. La afición de esta casa se congratula. Mucho público y mucha gente no entiende su inclusión, porque lleva tres lustros en la cartelería. Pero no tenemos otra lanza más firme en los de a pie. Juan Bautista es un recio hombre de Arles con fuerza y afición, y que a sus 34 años ha pasado por todos los momentos en la vida de un matador. Es extraño verle con este ganado, aunque triunfó en Corella en septiembre en esta tierra navarra, y está claro que puede con todo. El tercero es Alberto Aguilar, reciente triunfador en Madrid el pasado domingo con un bravo Baltasar Ibán. Es bravo el muchacho y es uno de los que se enfrentan a este tipo de toro. A mí me va gente como Javier Sánchez y otros de esta buena reala que ejercen este tipo de lidia en la Francia torista. Yo ni siquiera hubiera traído el ganado, así que me sobra la terna. Pero ya puestos, les daría otros cinco que caerían de pie entre estos toros. Escribano, por ejemplo, si hubiera cerrado Castaño el fin de feria en el 50 aniversario de los toros de Miura.

Seguiremos con el finde y los tres jamoncitos en la siguiente entrega.

 

Patxi Arrizabalaga