BURBUJA DE LA MEMORIA 2021

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BURBUJA DE LA MEMORIA 2021

La pandemia ha incinerado los parámetros bajo los que se han desarrollado las fiestas de San Fermín en las últimas décadas. La evocación de sus recuerdos es la burbuja que flota en la mente de sus enamorados, rozando lentamente las curvas de la memoria inconsciente.

En un nuevo y vacío 6 de julio, el escritor buscó al longevo mozo del año anterior. Si seguía vivo, sabía que a las doce transitaría por la Plaza del Castillo. Si había muerto, no sería de COVID, habría tenido que ser de un ictus, de pena o de rabia.

La Fiesta de los toros, así como la mayor parte de la sociedad, ha ido progresivamente adaptándose a la vida pandémica. Los elementos que no han podido, o no han querido, comenzar a respirar entre las mascarillas, los test y las vacunas, no volverán a hacerlo jamás en un pasado que no va a volver. El mundo ha cambiado de era.

La búsqueda del escritor le llevó a la proximidad de la calle Estafeta, donde el olor del toro ha desaparecido. Su afán tuvo éxito: allí estaba con sus noventa años pasados, más encorvado, menos alegre. Forzó la conversación aunque sabía que aquello iba a acabar mal.

 – ¡ Yo también me he puesto de blanco! Del año que viene no pasa que nos pongamos el pañuelo…

El rostro, surcado por arrugas casi centenarias, observó con ira al escritor.

– ¡ La culpa la tenéis vosotros, los que os creéis lo que os dicen! ¡Habría que poner una muralla y que no entre de fuera ni dios, solo los toros y los toreros…!

La fiesta de San Fermín, tan humana, tan viril, tan taurina, con su hilo ancestral religioso, no tiene predicamento en el nuevo mundo que están empezando a construir. Mas los intentos por liquidarla o gangrenarla van a fracasar. El espíritu sanferminero es inmortal en Pamplona.

– Bueno, bueno, no se enfade…¡ Viva San Fermín!

El rostro, surcado por arrugas casi centenarias, volvió a observar, ahora de soslayo, al escritor.

¿ El año 2022 seguirán suspendidas las fiestas de Pamplona?  Cuando la ciudad despierte de la pandemia, el dinosaurio seguirá allí.

-¡Viva San Fermín! Claro que sí…