DOLORES AGUIRRE EN TAFALLA

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El día de la Virgen de Agosto ha sido el primer encierro de la feria navarra de Tafalla. La ciudad del Cidacos cuenta un año más con una feria muy seria. Corridas bien presentadas, y que en ningún momento son la tonta del bote que persiguen las figuritas en todas las ferias para acumular cuantas mas mejor. Así sale mucha caja.

No era el caso. Los toros que corrían por la mañana, con mucha gente en el recorrido, y un peligro latente y que a la tarde nos han dado un más que interesante juego son los de Dolores Aguirre, ganadería sevillana muy cotizada en todas las ferias que se precien de tener al toro por bandera. Con una presentación por encima de cualquier plaza de segunda, y de muchas de primera, la tarde fue de intensidad, triunfos, lucha, pelea de poder a poder, y por desgracia, de sangre, porque el torero local, Francisco Marco, resulta cogido en su primero, el segundo de la tarde, prendido en el muslo derecho con dos cornadas, una de ellas con doble trayectoria. El bravo estellica, cojeando, y como pudo, aún mata a su toro antes de pasar a la enfermería y salir pitando hacia Pamplona. Y es que el manso pregonao que era ese toro, no merecía tanto esfuerzo. Tomó cinco varas que aguantó fácilmente. Mi amigo Nacho Martinez Alfaro me decía que era de banderillas negras. Y tuvo mal estilo, y sí, mucha fuerza.

Con este percance, el director de lidia, Luis Miguel Encabo se hizo cargo de su segundo y del sexto de la tarde, que era el quinto en orden, el que debía lidiar Marco en su segundo turno. Y si el primero manseó también, los dos toros siguientes fueron de bueno el 4 lidiado en cuarto lugar a muy bueno el chorreado Pitillito, que tiene la capa de los toros de triunfo de este siglo XXI en esa casa. Y lo fue. Encabo, pasado de kilos y de vuelta en este negocio, no pudo como director de lidia, que algunas fueran desordenadas, porque en líneas generales, los toros se hicieron los amos del ruedo. Y es que coso pequeño, toro grande, dos caballos en un cuarto de redondel, muchos peones por el camino, hacen que el toro pasee de capa a capa, de caballo a caballo, con prontitud. Y si encima, los burdeles tienen fuerza, qué más contar.

Alberto Aguilar fue el tercero de la tarde. Tuvo un buen lote, que tuvo fuerza, y fijeza en la muleta, a pesar de mansear de inicio su primero, , esero eso viene en el encaste. Recibió orejas en exceso, pero estuvo hecho un tío plantando cara a toros que si levantaban la gaita le pasaban por encima.

Hablamos de una corrida con cuatro toros, ¡cuatro! de interés. Y es que de tercero a sexto, la tarde fue in crecendo, y la gente pudo admirar una gran tarde, si podemos decir eso tras ver a un amigo salir camino del hospital, con toros que empujaron en varas, con varas interesantes, y algunas de premio, toros bien presentados y algunos con gran terminación en la muleta de los dos diestros que quedaron en pie. Y así, con estas premisas, uno admira Tafalla, que junto a Azpeitia, es el verdadero hogar del toro, y plazas en las que estar en primera fila. Y si el año pasado Dolores Aguirre fue la triunfadora, con una gran corrida de Bañuelos, este año ha puesto el listón muy alto para los siguientes festejos. Os lo contaremos.

Patxi Arrizabalaga