EL CLUB TAURINO DE PAMPLONA CON LA CASTA NAVARRA

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La Finca La Tejería debe de ser considerada un patrimonio cultural del Viejo Reyno de Navarra.

Fotos (las buenas): Jaime Esparza.

El pasado 12 de octubre, el club Taurino de Pamplona visitó la finca La Tejería, el alma máter de la casta brava navarra. La amistad de nuestra entidad con Miguel Reta viene de lejos, como todos sabemos. Nunca nos ha fallado y nosotros tampoco le podemos fallar a él. Desde su microcosmos taurino de Tierra Estella, la familia Reta lidera desde hace más de veinte años el timón de la recuperación de la casta navarra, repudiada históricamente por las dificultades en la lidia que presenta. La odisea de Miguel por poner fin al destierro de las plazas de toros de una de las castas fundacionales es tal, auténticamente homérica.

Salida del Club. El presidente controla a los que llegan en el último minuto.
Un viaje corto en autobús abandona la ciudad para sumergirse en la naturaleza. Aquello que ignoran supinamente los “animalistas”.

Tuvimos un recibimiento familiar y la mañana estuvo deliciosa desde la bajada del autobús, cuyo chófer tuvo que sortear las dificultades de acceso a la finca La Tejería para vehículos grandes.

El primer acto del día fue una exposición sobre la historia y el fundamento del trabajo ganadero en la finca La Tejería. El trabajo de la ganadería Reta es imposible de resumir en unas líneas. Lo cierto es que Miguel ha consolidado la casta navarra en una finca especializada, mediante la combinación de técnicas ancestrales con los métodos más modernos de la veterinaria taurina. Antes de la creación de la ganadería Reta, la casta navarra estaba dispersa y descabezada; ahora el encaste posee un tronco consolidado y un reconocimiento genético diferencial como especie.

Seguidamente, comenzamos a ver las primeras instalaciones y los primeros ejemplares colorados.

Un becerrito invidente es la mascota de la finca
¡El almuerzo no se hizo esperar y fue formidable!

La ganadería ofrece la visita a la finca con vehículos todo-terreno. El paraje posee una gran belleza natural. Las condiciones especiales de la Tejería permiten la observación a pie y a escasa distancia de los bóvidos. Los más valientes tuvieron emociones de las que no se olvidan. 

La visita a La Tejería hace realidad para el figurante la leyenda del Betizú.
Miguel Reta comienza a abastecer de pienso especializado a sus reatas mientras los invitados del Club comienzan a bajarse de los vehículos…
Un semental rodeado por sus vacas, algún capón y becerros .

 

Tras contemplar varias camadas en su entorno natural, nos dirigimos a la plaza-tentadero de la Tejería para contemplar el festejo del día. Gracias a la generosidad impagable de Miguel Reta, los jóvenes aficionados prácticos de nuestro Club tuvieron el privilegio de enfrentarse en la arena del valle contra tres becerros de casta navarra, todo bajo la dirección de lidia de un maestro en tauromaquia: Francisco Marco; otro profesional del mundo que nunca falla al Club Taurino de Pamplona.

 

 

El uso de perros es una de las características diferenciales de la ganadería Reta. En el tentadero su función es evitar el salto de las reses. La cumplen a la perfección.

 

 

 

Los becerros no decepcionaron, desarrollando sentido rápidamente y revolviéndose por dentro, con numerosos desarmes y algunos revolcones.

Los jóvenes aficionados prácticos del Club tuvieron el privilegio de la generosidad de Miguel Reta en proporcionar becerros encastados para su disfrute. Todos pudieron aprender que los errores técnicos en el embroque se pagan con el cuerpo.

El entusiasmo de los muchachos con los trastos mereció el reconocimiento del público y sus aplausos. Pablo Hernández, quien fue especialmente aplaudido (excepción hecha de su progenitor), sufrió el genio de la casta y resultó pisado en la mano por el último becerro, debiendo recibir una cura de urgencia en una enfermería improvisada. Vamos, que la mañana tuvo de todo.

El último acto de la intensa y grata mañana fue la visión de las perlas de la finca: los toros cuatreños y cinqueños. La emoción de Miguel, ante las mejores flores de su jardín, es imposible de no compartir; más aún cuando se disfruta el privilegio de sentir la cabecera de camada desde su cerca abierta.

 

Miguel , el buen pastor con su vara, explica los detalles de sus toros. El sitio de observación es excepcional y el visitante debe responder con valor.

Toros bravos de casta navarra bajo el cielo del futuro. El trabajo de Miguel Reta es ya una realidad ante un futuro siempre por escribir.
Las capas de la mañana: Rodrigo Adrián, Pablo Hernández, el maestro Francisco Marco y Pablo Bernad.
Los principales protagonistas: Daniel Rodríguez, Miguel Reta, Pablo Bernad, Pablo Hernández, el maestro Marco, Rodrigo Adrián y Joel Tardio (recortador).

La mañana se hizo tarde y llegó la hora de la vuelta. Nos despedimos de esta entrañable casa con un inmenso reconocimiento a la familia Reta. Su labor de auténtico amor por el mundo animal, debe ser un orgullo para todos los navarros.

La Finca La Tejería debe ser considerada como un patrimonio cultural del Viejo Reyno de Navarra.
Foto del grupo en la finca