Las viejas figuras al rescate del toreo

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Hoy, con las luces amenazadas por culpa de un ‘sistema’ que ha acabado con la emoción y se ampara en un triunfalismo,  las viejas figuras salen al rescate de la Tauromaquia. El maestro Santiago Martín ‘El Viti’ muchas veces dijo lo que todos callaban, de lo que dan fé sus palabras en el triste momento de la supresión catalana o el espejo de Francia en el que debemos mirarnos… Ahora, en plena época de canales, ha sido Paco Camino el que ha hablado y, afortunadamente, ha destapado la caja de truenos. Sencillamente porque ha dicho cosas que el cacareado ‘sistema’ se empeña en tapar, al igual que parte de unas figuras que se han hecho multimillonarias por el irreparable daño que causan al toreo. Sin ir más lejos es el caso del Juli, quien fue nombrado entre líneas por el coloso de Camas, sobre todo al referirse “a lo rápido que se entra a matar”, prostituyendo una suerte de la que Camino fue ‘santo y seña’. O de los mano a manos tan ventajistas y aburridos que han proliferado y programados desde el interés. Y no digamos ya de los ridículos entre un matador a pie y un rejoneador.

Pero no solamente eso, porque Camino habló con fundamento. Sobre todo al opinar sobre la solemne tontería de que hoy se torea mejor que nunca. No señor y lo hemos repetido muchas veces. Se torea con más despacio, que es un virtud y también con más técnica –y por tanto menos emoción-. Pero ahora mismo ninguno de los grandes de esta época es dueño de mejor interpretación que Ordóñez, ni que Rafael Ortega –aún sin físico-, ni del El Viti, ni que el propio Camino, ni Curro Romero, ni de cerca nadie tiene el capote de Paula, o la prestancia del colombiano Pepe Cáceres…, ni con el embrujo de protagonistas de anteriores épocas, como el genio de Pepín Martín Vázquez, la inspiración de Pepe Luis. Y ya o digamos el poderío de Domingo Ortega, junto a su colosal capote. Sencillamente porque la faena debe ser seguida con emoción, desconociéndose que va a ocurrir a continuación. Hogaño, en la mayoría de los casos las faenas son calcadas unas de otras y la inmensa totalidad torea igual, con lo cual se pierde el factor sorpresa. Por ejemplo Ponce, que es un torero inteligentísimo y al que no voy a ningunear, pero nadie me negará que sus interminables trasteos de muleta son calcados unos de otros.Eso sí, con algunas excepciones, ejemplarizadas en Talavante, con el don de la improvisación, aunque con el toro dócil y dulce de esta época -¡cuando torea otros encantes fracasa, como la encerrona de Victorino-; sin olvidar a diestros de súper clase entre los que destaca Juan Mora –la última injusticia de esta época del toreo-, el sabor puro de Diego Urdiales… junto a otros más jóvenes que merecen mejor suerte y no le dan sitio el caduco ‘sistema’ que mata a la Fiesta, con Morenito de Aranda, Curro Díaz. Y eso sí, en la Fiesta actual hay otra figura que merece honores por su independencia y dar la cara. Se trata de Miguel Ángel Perera, digno de máximos los respetos.

De todo habló Paco Camino en una entrevista en la que puso los puntos sobre las íes. En que manifestó con rotundidad algo que los aficionados querían escuchar y hasta ahora la prensa, desconocedora de las manera de amasar en la tahona de la Tauromaquia y más dedicada a las relaciones públicas, calla y otorga. Porque hoy se cría un toro para el toreo y ha buscado la humillación, nobleza y duración, pero a la par se ha perdido la emoción, que es lo que mueve la Fiesta. Un toro de un único encaste provocando además un daño histórico a la cabaña brava con la desaparición de históricos encantes. Fue sincero y muy claro en todo. También con la crítica a las escuela de Tauromaquia, en las que “le quitan las personalidad a los chicos, diciéndose cosas que van con en contra de su manera de entender el toreo. En nuestra época no había escuelas y mira qué toreros salieron”.

Olé por Paco Camino. Me descubro ante el Niño Sabio de Camas, que fue un coloso del toreo y ahora ha tenido que salir al rescate de una Fiesta gravemente lastimada y que no dejar de sangrar por las heridas que le ha causado quien más debería velar por ella. Porque hoy cuando la gran mayoría ni buscan más que ‘llevárselo’ rápido dando de la lado la imagen de la Tauromaquia son los viejos maestros quienes rompen una lanza en su defensa. Ocurrió con El Viti y ahora Paco Camino, dos nombres de oro que merecen todos los honores.

(Paco Cañamero en: www.glorietadigital.es)