Los colectivos de Aficionados ante la situación actual de la Taromaquia

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Viernes 21 de abril. 20 horas en los salones del Club Taurino de Pamplona. Menos personal que el que debía estar ante la conferencia y coloquio que se nos venía encima. El largo título era lo suficientemente sugerente para que solo el personal asociado a la federación llenáramos la plaza de Estella, por ejemplo. El hombre a cargo de la misma, el presidente de todas las asociaciones, clubes y peñas de aficionados de España, D. Jorge Fajardo Liñeira.

Comenzó Jorge hablando de qué es la UFTAE y qué quiere ser, porque todos tenemos claro que estamos llenos de asociaciones taurinas, y que más que uniones y fundaciones parecen lo contrario. Y que nosotros no podemos caer en lo mismo. Somos muchos, y jóvenes porque hemos empezado hace poco el camino. Solo apenas 6 años que se cumplen este próximo mayo.

Fajardo fue desgranando cómo ve, desde su punto de vista de aficionado en contacto con las federaciones de España, la situación actual de la fiesta, de cómo se está dulcificando hasta el ahogo la liturgia de la corrida y el poso que empresarios y ganaderos están dejando, en muchos casos arrinconados por el taurineo actuante ante el toro y que nos lleva en deriva. No olvidó los muchos festejos populares que se ahogan bajo el papeleo. 

Llegado el momento del reparto de responsabilidades atacó de manera clara y concisa a los periodistas que están mandando, vendidos en todo momento al cotarro, y muy culpables de la situación ya que es de reconocer que el gran público, el festivo ocasional no es el aficionado abonado, y desde los medios es fácil manipular sus conductas, y porque son gran mayoría en las plazas. Vamos, lo que entre nosotros conocemos como los del clavel.

Y en el meollo de la charla, la conciencia a despertar era la del título de la ponencia. En qué situación nos encontramos esos colectivos de aficionados que dejamos amor, alegrías y llantos, horas y días, y sobre todo, mucho dinero en nuestra pasión. Colectivos en defensa de un rito, de un montón de diferentes formas de tauromaquia que somos denostados permanentemente. La respuesta clara deja un triste balance, y creo que todos lo sabéis sin duda: no cuentan en absoluto con nosotros, decía el presidente con serio rictus. Y es más, nadie, ni la Administración y mucho menos los políticos, sean del signo que sean, están acordándose del aficionado, así que, cómo el taurineo va a dejar oír su voz.

Ante la grave guerra, interna y externa en la que nos hayamos sumidos, continuaba, mientras recordaba lo que nos ocurría ahora mismo en Navarra con el asunto del presunto borrador, demostrando estar a la última en todo, aún queda esperanza. Solamente haciendo una unión fuerte, sin egos, sin peleas internas, al unísono y demostrando nuestra fuerza en una sola voz, podemos mover los cimientos del taurineo para que nos escuchen y nos tengan en cuenta, y por supuesto, plantarnos ante los políticos y exigir a la administración su obligación de defendernos y ampararnos. No de terminar de machacarnos.

En el debe de todos, empezando por nosotros, puso el dedo en la llaga al definir perfectamente la falta de empatía, y de atractivo hacia una juventud que se aleja de la tradición y la costumbre, sobre todo en las grandes ciudades, y apeló al trabajo para llegar a atraer a las nuevas generaciones.

Paso a una charla con breves intervenciones del personal asistente, y buen sabor de boca ante una conferencia firme, concisa y atinada del Sr. Fajardo, dejando a las claras a todos los presentes que estábamos ante un aficionado más.

Tras el coloquio, el recuerdo de su grata visita del presidente del Club, foto oficial, y una cena en la que pudimos seguir comentando y charlando sobre lo que nos gusta, sabedores que el sábado era un día más que largo. Pero, esa historia ya lo conocen.