LUIS FRANCISCO ESPLÁ HABLA PARA B.N

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Hoy hablamos con el maestro Luis Francisco Esplá. El alicantino habla con una mente lúcida, brillante y culta. Un diálogo en el que el torero demuestra con la palabra la brillantez que atesoraba su toreo. Un gran orador que el próximo 23 de enero participará en un coloquio en el hotel Ébora de Talavera previo al tentadero del 24. Gracias a Luis, Prado y Dolores por facilitarnos esta entrevista.

Maestro, buenas noches. ¿Qué recuerdos tiene de Talavera?

Muchos. Una corrida entrañable, cortamos 12 orejas y 6 rabos con Paquirri y Soro. De las corridas más memorables no solo que he vivido yo sino la plaza. Espera, quizás exagero, fueron 4 rabos. Yo corté dos rabos y Paquirri y Soro uno cada uno pero pudieron ser 6 rabos.

¿La recuerda siempre llena?

A rebosar, los primeros años que toreé yo allí siempre estaba llena. Los carteles que se hacían eran siempre muy rematados y la gente respondía muy bien.
Era una afición muy cariñosa. Recuerdo especialmente el plato de cerámica que nos daba una empresa de allí, algo extraordinario. Ahora hablo desde la cocina de la finca y tengo en casa media docena de platos talaveranos.

¿Qué pasó?

Maltrato. Cuando cae la categoría de los carteles, cuando se produce la banalización del espectáculo… todo eso empieza por el montaje. Eso no solo pasó en Talavera. En Francia los toros que van a ser lidiados se anuncian en noviembre, diciembre y enero. Nada más acabar la temporada se pone en marcha la maquinaria y lo dan como un acontecimiento. Un acontecimiento como decía Tierno Galván. Los toros son un acontecimiento como pueden ser las romerías y con tal categoría el público no sabe ni por qué acaba estando allí. Si todo se banaliza, si no se pone cariño… con el tiempo, la gente acaba dando la espalda.

¿Los empresarios de ahora han perdido ese cariño?

Si, no ponen tanto como el  pasado. Hay banalización. Tratar al toreo desde una perspectiva económica es asesinarlo. Debe primar el talante artístico, conseguir armonizar buenos carteles… Debe primar el interés artístico al económico y, ojo, no van en contra el uno del otro. Si tu cuidas el espectáculo, florece y genera. 

¿Los toreros han perdido también romanticismo?

Nos vamos contagiando todos poco a poco. Siempre ha existido el valor del dinero. El incentivo de un torero es el dinero, eso lo hace arrimarse. El incentivo radical del artista es el dinero aunque luego sea capaz de olvidarse al hacer el paseíllo de lo que hay en taquilla. Incentivo porque asume retos.
Antes mataban las figuras las duras porque aparte del dinero necesitaban crear tensión en el público para que no bajaran sus honorarios. Ahora considero que hay un compadreo donde lo mejor es no molestarse.

¿En qué sentido?

Empresario y toreros juegan a no molestarse. Si entre 5 señores se lleva el negocio, llevan toreros y ganaderías todo es más fácil. Si eso pasa ,entre ellos acuerdan pedirse 5 mutuamente y no 10, y así todo funciona. Los toreros están contentos porque reciben menos presión de los empresarios. Date cuenta el caso de José Tomás, al ponerse en esos dineros tiene a los empresarios con la escopeta cargada. Los toreros según están las cosas así ven facilidad y siguen en esa línea. Eso difiere de mi generación. 

¿Han perdido ambición?

Son menos ambiciosos como han demostrado con los G. Todo se ha venido abajo porque no quieren apartarse del sistema. 

¿Todos son iguales?

Todos no son iguales como el caso de José Tomás o Morante. Todos acaban en las 5 empresas que manejan el negocio

¿Solución?

Que respondan ellos. Yo ya no toreo. Me quedé solo al irse mi generación dónde defendíamos una forma de actuar y relacionarse con el empresario. 

¿Han perdido los toreros libertad?

No quieren complicarse la vida. Se ve el clima en los callejones. En mis principios los callejones eran trincheras, nadie sonreia, estaban de mala leche, estaban en lo suyo. No se lo tomaban a cachondeo. Ahora parece que van a hacer el paseillo en la pista de un circo

¿Existe rivalidad?

Sí. Pero te cambio la cuestión y te pregunto yo, ¿Hay desencanto en el publico?. Sí porque son conscientes de que falta algo: rivalidad, ingenio,,. Hoy se arriman muchísimo. A lo mejor falta ingenio, que se creen más diferencias.  En mi época había 20 toreros opuestos: Paquirri nada tenía que ver con Palomo, Palomo con Dámaso, Dámaso con El Viti…Hay 3 toreros que difieren ahora y los otros parecen iguales.

¿Culpa de las escuelas?

No son las escuelas los culpables La globalización del mundo cala en el toreo. Esto ocurre en el arte y en todo. La variedad parece un insulto a la evolución en el arte, en el toreo y en cualquier disciplina. Estamos uniformando criterios y eso es muy malo.

¿A qué se debe esa falta de variedad?

La falta de variedad puede deberse por el toro. Es más previsible, aunque es más bravo y está mejor seleccionado que nunca. cuestiona menos la creación del artista. El toro debe cuestionar la creación del torero constantemente. Debe resistirse con menos docilidad de lo que lo hace ahora o por lo menos debe disimularlo más.

¿Eso de quién es culpa?

Esto no es culpa de nadie. Hay tres vías que son el torero, el ganadero con su toro y el público. De la confluencia de esos tres elementos sale la dirección y si es así por gusto de los tres. No hay culpables, no vale la pena señalarnos. La plaza refleja el momento sociológico, esa uniformidad.

El toro sacude como nunca: más fuerza, mejor comido, con más pitones. Ha perdido animalidad, ¿qué es la animalidad?, la capacidad del toro para defenderse y en la que había un componente de querencias, terrenos.. que te obligaba a estar constantemente atento a esas claves. Se ha vuelto previsible dentro de unos márgenes (es un animal). Queremos el toreo perfecto. La perfección tiene un componente, aniquila la emoción.

Maestro, viendo faenas antiguas vemos que hay enganchones.

Los medios audiovisuales son una autopsia. Manejamos una faena sin vida. En el momento en que se realiza está influida por el momento, por la percepción del público…  Yo en vídeo no puedo juzgar, solo extraer conclusiones. En las faenas de Ordóñez hay más enganchones que en ningún otro torero y todos hablan de él desmonterándose. Hay imperfecciones, no vemos la emoción de la imprevisibilidad del toro, el público… El animal cuestionaba la creación del torero.

¿Se ha perdido la lidia?

Con un toro sin problemas tiene poco sentido lidiar. A todos los toreros nos salian 3 toros que rozaban el corral: cuadrillas de cabeza al callejón. Te hacían cuestionar si podías con aquello. Ahora no sale y a la mayoría de los toreros en mi época les echaban un toro al corral. Había grandes broncas porque perdían los papeles pero ahora no pierden los papeles porque el toro no se los hace perder. El domador doma leones pero si vienen domados los pasea.

¿Daña al toreo la falta de broncas?

El espectáculo discurría entre polos, sol-sombra, José y Juan. La gente se encabronaba con ese toro que ahora no sale. Todo es más lineal y eso no es bueno. Necesitamos esos contrastes, picos, fluctuaciones. Toreros a los que querías matar en el primero y luego darle un rabo. Eso lo daba el ganado, la competitividad, el clima (Paquirri no me daba la mano en 3 años, me deseaba suerte de lejos y me decía tira para allá que te pego dos hostias. Era muy hostil.

¿Está dañando al toreo el buenismo de la sociedad actual?

Al toreo no le interesa ni a cualquier competición. Los toreros de mi época nos llevamos mejor fuera de la plaza de lo que se llevan ahora pero en la plaza… Coincidi con Mendes y El Soro en Fuenlabrada y hablábamos de que nos hacíamos unas putadas impresionantes: invitábamos a banderillear en el toro más complicado por ejemplo. No había cortesía en la plaza, había unas pautas que se cumplían. Era ver como podías enterrar artísticamente a tu compañero.

¿A qué se debe la situación actual?

Las plazas que quitan y dan están en manos de 5. Eso es culpa de los propietarios: diputación, ayuntamientos, comunidades… que limitan los pliegos pidiendo años de experiencia en plazas de primera de 10 años. Eso quita innovación.

¿Se han sumado los toreros a ellas?

Si, es no hacerse sangre como en la política. José Tomás no debe ser apoderado por el sistema. El Juli lo hizo hasta que dijo que no podía llevar todo el día el acelerador a tope. Te tienen en el punto de mira, nada más tambalearte estás muerto. Deben buscar un apoderado que cuando se vayan debe irse porque el sistema se lo va a cobrar.
No me creí el conflicto con Pagés ni con los G. Yo lo viví en mi época y me quedé solo.

Prensa.

De todo, hay prensa contaminada como existe en todos lados. Prensa con colores políticos hay en la sociedad y al igual en la taurina hay alguna que se posiciona al lado de ciertos empresarios. Se crean familias dentro de la prensa que involucran a toreros, ganaderos…

¿Podríamos decir que la publicidad es el sobre del siglo XXI?

¿De qué puede vivir una publicación taurina? Si tu quieres mantener una publicación tienes que vivir del toro. Es el problema de esto, la endogamia. Esto afecta desde los sastres hasta la prensa. Eso no ocurre en Francia. Hay que volver la vista a Francia, se veia venir y lo llevo diciendo desde hace más de 30 años.
Hasta hace 14-15 años pagaban una multa por cada toro que se mataba y ahora son legales y aquí vamos al revés.

Por tanto, ¿falta una industria taurina?

Falta replantearse el negocio. La incorporación de los toros a la era de la imagen es necesaria. No es fácil. Nadie se encarga de gestionar la imagen, ni los toreros son dueños de su imagen. Aqui se vende la imagen. Yo toreo y le vendo mi actuación al empresario por 1 vez, y el empresario la vende a tv y no sé en qué condiciones. Ese empresario desaparece y tv tiene la tutoría, los derechos intelectuales de por vida, cuando solo has contratado 1 retransmisión y así se está abusando. Hay canales que viven del depósito que tienen, con eso se genera dinero y los toreros viven ajenos a eso. 
En las películas cuando esos derechos los gestionó una empresa pasaron de pagar por una película 14 millones de pesetas a ahora 90-95 millones. La empresa estudia la rentabilidad. No hemos hecho nada de eso.
Cuando alguien va a TVE a pedir un minuto de cualquier torero cobran cantidades millonarias. La venta no se hizo para especular.

Ese canal es Canal Plus, ¿por qué no se cambia eso?.

No han tenido cojones los toreros de hacerlo para no molestar a la tv. Los empresarios no quieren que les quiten la tv porque se quedaría Madrid en bragas. Si se da una feria decente es por tv. Nadie se atreve a romper. El sistema está estructurado para no molestarse.

¿Por qué se ha alejado el toreo de la sociedad?

Cambia la sociedad, hay una piedad extraña a los animales ahora. Se parte de la mascota y se humaniza la relación con cualquier otro animal. La era de la imagen nos lleva a una forma de pensar de discurrir, de administrar la memoria de otra forma. El toreo necesita idealizaciones. Con el aluvión de imagen es más difícil crearlo, si vuelves a ver la imagen no se puede idealizar porque enseguida vuelves a ver y no recuerdas idealizando.
Esta sociedad le cuesta intelectualizar aspectos de la vida como la música clásica donde hay que invertir tiempo y oido. En el toreo hay que invertir en oido. Se busca inmediatez, se acaba el rito de buscar y todo se quiere inmediatamente. Todo suma y sigue.

¿Esto tiene solución?

Sí, buscando claves que nos incorporen a la nueva era de la imagen que está cambiando. Los recuerdos de esta generación van a cambiar de los nuestros. Mi infancia la recuerdo en blanco y negro. Tu ibas a las fotos (de tu cumpleaños era en blanco y negro). Tu recuerdo sumado a la foto palidecía tu recuerdo polícromo. Una imagen no vale más que mil palabras ahora,  solo vale la imagen.

¿Quitaría la televisión?

Las cuidaría, Haría ver que el toreo está lleno de imperfecciones. En la ópera hay imperfecciones, es difícil que coincida todo: la magia de la coincidencia se da en contadas excepciones y hay que mantener la tensión de estar allí. Cuando eso ocurre es la hostia y hay que mantener la tensión de estar allí para cuando eso ocurre. 

Torismo

Ahora ser torista es 600 kg, dos leños. El verdadero torismo es el rendimiento del toro, que trate de poner en evidencia al torero, me da igual que pese 350kg que 600.

¿Es un invento?

No, se ha deformado. Estaba basado en las esencias (rendimiento del toro) ahora se apoya en la apariencia, obra de la imagen. Ocurre en el mercado que ves pollos tan unifomes, tan bien desplumados… lo último que piensas es en comerlos. Al meterles el diente no sabe a nada.Igual pasa con las frutas que te las venden tan bien barnizadas, con tanto brillo que al morderlas no saben a nada. 
Al pseudo-torismo le ocurre igual, se basa en la apariencia.

El torismo, ¿nace de una rebeldía contra el hecho de que solo se lidie Domecq?

El único encaste que ha tolerado los 100 kg que se ha subido de más, agujas más subidas y el cambio de pitones. Al arrimarse al corral no sabes el hierro que es si no te lo dicen. Todo a cambio de báscula y pitones, tenemos un precio que es el comportamiento.
Al de Atanasio si le subes 100 kilos se envenena, el Santa Coloma no puede con ellos, el de Domecq tiene ese motor para aguantarlo.
Si embistiese Conde de la Corte la matarían. Antes la elegían para la alternativa y ahora lo toman con Domecq porque es garantía de éxito.

El toro de Domecq da lo que el público quiere: regularidad. Esto a lo mejor nos lleva a un callejón sin salida pero es lo que levanta a la gente de los asientos. Eso ha hecho a Domecq dominante. El 65% de la cabaña brava desciende del antiguo Juan Pedro Domecq. Hubo una época en que era Santa Coloma, otra época  Nuñez, Atanasio y ahora Domecq. ¿Dentro de unos años?, lo dirá el público.

El tercio de varas

Hay desproporción. Caballo muy grande, muy pertrechado, no están equiparadas las fuerzas. Siempre debe haber ventaja para el caballo pero no tanto. 
Si queremos que esto funcione debemos darle lo que necesita: articular puyazos, banderillas… Puyazos a lo que necesite el toro. Era una cata para la bravura del toro y ahora es un trámite al ser la parte más cruda del espectáculo. El publico reacciona al calentarle el lomo al toro.

Esplá ha sido un torero de Madrid

Me apuntaba, hasta pudiendo elegir a las duras y Madrid para eso tiene memoria. Madrid me dejaba contradecir al sistema. 35 años he estado en esto y Madrid ha sido fundamental

¿Fue un rebelde?

Me fui quedando atrás. Entraba la fórmula de no molestarse
Se instaló una tarifa más barata para los que matan las duras y yo tenía las mías. Madrid guardaba mi dignidad.

¿El torismo como una forma de ahorro?

Hay ganaderías de ese tipo más caras. Cuando tú le haces creer a un torero que le haces un favor por matar una corrida ya obras con él como quieras. Si no que se lo pregunten a Robleño.

EN CORTO Y POR DERECHO

No eliminaría al presidente.

Ahora mismo eliminaba la báscula. Firmaba dónde hiciera falta para su abolición

Al arte no se le puede poner coto ni número.

No sé hasta dónde hubiera llegado sin las banderillas, tendría que replanteármelo. 

El mediático es aquel que torea gracias al papel cuché. 

Sobre la figura del empresario-apoderado- torero. Allá cuentas (números). 

Nunca toreé por debajo de un mínimo. Por eso me quedaba en 12 corridas algunos años

Torismo-torerismo es una etiqueta absurda.

Siempre existe el miedo. 

El mayor miedo es ese toro que hubiera podido ponerme en ridículo y que afortunadamente no coincidimos.

Ahora me pensaría ser torero según está el panorama, yo nací admirando a los toreros de los 50. Ahora quizás me gustaría ser Cristiano Ronaldo

(Fuente: Milinko en banderillasnegras.blogspot.com.es) (Foto: elmundo.es)